Como consecuencia del elevado número de alegaciones recibidas para modificar el articulado del borrador del nuevo Reglamento de Armas que perjudica a los cazadores.

La Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) agotará el plazo marcado para hacer alegaciones al borrador del nuevo Reglamento de Armas del Ministerio del Interior, y que finaliza el próximo 22 de enero, según el BOE del 24/12/2010. 

La UNAC tomó esta decisión como consecuencia de la gran cantidad de propuestas que está recibiendo de cazadores, asociaciones y sociedades de cazadores que han aprovechado el llamamiento que hizo en su día a través de su página Web “¿Quieres participar en el trámite de audiencia para el nuevo Reglamento de Armas?”, y de las Webs de sus asociaciones autonómicas, invitando a la participación de todos vía e-mail para colaborar en la redacción de un documento de alegaciones, que exprese el sentir de todos cuantos se han puesto en contacto con ella. 

La Unión, por las consideraciones que está recibiendo, dejará de forma clara en las alegaciones que presente el rechazo y la oposición de los cazadores a ciertas cuestiones que les perjudican notablemente, además sin que éstas tengan una valoración de peso tanto técnica, jurídica, social o de seguridad ciudadana, como se desprende en buena parte de las modificaciones que el Ministerio del Interior pretende introducir en el Reglamento de Armas. 

Pero ante la posibilidad real de que las modificaciones, que el Ministerio del Interior pretende introducir en el nuevo Reglamento de Armas, sigan hacia delante, y con tal de que perjudiquen lo menos posible a los cazadores, la UNAC incluirá en sus alegaciones una serie de consideraciones alternativas sobre los artículos más conflictivos, que al menos sirvan para evitar en lo posible las consecuencias en la aplicación de los mismos, junto a otras que puedan mejorar y enriquecer el actual Reglamento de Armas. 

La UNAC lamenta la falta de sensibilidad de los responsables del Ministerio del Interior, ya que hicieron caso omiso a las peticiones de colaboración en la redacción del borrador pedidas por la Unión como representante de los cazadores, y del ocultismo y nulo asesoramiento pedido por el Ministerio, a todos los actores civiles afectados e implicados o sus máximos representantes, ya sean armeros, federados, periodistas, deportistas, coleccionistas o cazadores, para consensuar una norma antes del trámite de audiencia, como es el Reglamento de Armas, a la legalidad europea y a la realidad social y seguridad ciudadana, y que afecta a tantos y tantos españoles.

Detalle de una repetidora que quedará prohibida si se aplica el Artº 5
del borrador del nuevo Reglamento de Armas, tal cual está redactado hoy.

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La Unión Nacional de Asociaciones de Caza ha participado un año más en la reunión anual de la Plataforma de Custodia del Territorio que organizó el pasado día 17 de noviembre en Madrid la Fundación Biodiversidad, y que agrupa a todos los colectivos implicados en esta nueva forma de colaborar en la gestión y protección del Patrimonio Natural.

La presencia continua de la UNAC en el seno de la Plataforma constituye un paso más en el largo camino que en estos momentos están empezando a recorrer las Sociedades de Cazadores, con el objeto de conseguir que se las reconozca su trabajo en la gestión y protección de las especies cinegéticas a través de la gestión de sus hábitats, y que al mismo tiempo, suponen también beneficios y mejoras notables para el resto de las especies de nuestra fauna silvestre.

Para los cazadores de la UNAC es de vital importancia impulsar la transformación de las Sociedades de Cazadores en Entidades de Custodia de primer nivel, e integrarlas a su vez en las Asociaciones de ámbito autonómico o de segundo nivel, que ya están empezando a trabajar de forma coordinada bajo la tutela de la propia UNAC, la cual, hizo las oportunas reformas estatutarias durante el año 2009 para adaptarse a los requisitos necesarios para constituirse en una entidad de custodia del territorio de tercer nivel.

La UNAC se desmarca de “la caza de plástico o de bote”

La UNAC quiere dejar claro a todos los cazadores en general que no comparte las opiniones que el Secretario de la Entidad que integra a los Clubes de deportistas Federados de España (RFEC) manifestó en el transcurso de la celebración del Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA10), celebrado recientemente, al realizar una defensa y justificación de las sueltas de animales de granja basándose en el argumento de que son muchos los que “viven” de la caza comercial.

La “caza de plástico o de bote” es incompatible con la gestión y desarrollo  natural y racional de nuestro Patrimonio Cinegético, y la UNAC tiene la obligación moral de situarse al margen de las declaraciones que el representante de los deportistas hizo en el mencionado Congreso, y que van en contra del pensamiento y forma de proceder de la inmensa mayoría de los cazadores españoles, que priorizan en la gestión la conservación natural y sostenibles de sus cotos.

El pasado día 8 de noviembre, el Presidente de UNAC se reunía con dos representantes de la Sociedad de Cazadores de Ezcaray (La Rioja), en relación con lo que ha estado apareciendo en la prensa en los últimos meses y relativo a la acusada mortandad de ciervos y corzos que se viene registrando en la Comunidad Autónoma de La Rioja, y en concreto, en la Sierra de Cameros-Demanda.

Al parecer, el asunto tiene una mayor magnitud de la que hablan los medios de comunicación y, como siempre, viene derivado de un problema de mala gestión que ha provocado una sobredensidad de animales (ciervos) y que ahora está poniendo en grave riesgo a toda la población de ungulados salvajes y domésticos de la Sierra de Demanda-Cameros (incluida su parte burgalesa).

Hasta ahora, lo que los cazadores están encontrando es muy preocupante y, si el resultado preliminar de los análisis lo confirman, podríamos estar ante un brote de tuberculosis bovina. Pero quizás lo más grave sea que ante esta denuncia hecha por los cazadores de Ezcaray, la Administración riojana hace oídos sordos y sólo piensa analizar los ciervos con sarna, no los demás, a pesar de que todo apunta a que la sarna detectada en ciervos y corzos no sea sino un efecto secundario provocado por otras enfermedades de fondo, algunas de las cuales serían zoonosis, es decir, con riesgo grave para los cazadores que manipulan o consumen en embutido los animales cazados.Por lo que hemos podido averiguar desde la UNAC, una vez más estamos asistiendo a una clara dejación de funciones de una administración autonómica, que, lejos de aceptar e intentar poner remedio al problema, mira para otro lado, teniendo que ser los propios cazadores los que, a iniciativa propia y pagándolo de su bolsillo, encarguen a la Universidad de Zaragoza el análisis de todas las piezas de caza mayor que capturen esta temporada, ante la sospecha de que hay algo más que un problema de sarna en la población cervuna.

Mientras tanto el gobierno riojano sigue echando balones fuera con argumentos pueriles y cargando la responsabilidad sobre los cazadores, a los cuales acusa de falta de diligencia en la consecución de los cupos, eso sí, sin renunciar a cobrarles las tasas por animal abatido. El caso es que, mientras tanto, los corzos y ciervos siguen apareciendo muertos por todos los rincones de estas Sierras tan emblemáticas y otrora prósperas.

Desde la UNAC denunciamos, una vez más, esta situación y, por supuesto, nos ponemos del lado de unas sociedades locales que, lejos de apartarse de los problemas, se implican y ofrecen soluciones pero se sienten desamparados por su propia Administración. Esperemos que, al final, y aunque tarde, los responsables políticos y técnicos que ostentan la gestión de estas reservas de caza tan emblemáticas, reconozcan sus errores y busquen el apoyo en los cazadores locales, que, de momento, están demostrando mayor sensibilidad e implicación ante un problema en el que ellos han sido relegados a ser simples espectadores.

El Seminario Estatal de Fauna Silvestre tuvo lugar los días 28 y 29 de mayo en la localidad oscense de Puente la Reina de Jaca coincidiendo con la feria Expoforga. En dicho seminario, al que acudió Jesús Irazola Ursúa miembro de la junta directiva de la UNAC y secretario de Adecana y Carlos Irujo Beruete asesor jurídico, se presentó la primera “Guía de la Compatibilización de la Gestión Agraria y la Fauna Salvaje“. Esta pionera publicación elaborada por COAG en colaboración con la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, parte de un estudio previo basado en una exhaustiva encuesta a más de 650 agricultores y ganaderos de todas las Comunidades Autónomas que han sufrido en alguna ocasión ataques de especies animales salvajes en sus explotaciones, pretende llenar el vacío informativo detectado y homogeneizar por primera vez la dispersa normativa que existe en cada una de las CCAA. En sus diferentes apartados, la Guía recoge una serie de protocolos de actuación ante posibles daños por fauna silvestre y en el último capítulo, quedan plasmadas una serie de recomendaciones orientadas a lograr la compatibilidad del sector agrario y la fauna silvestre. La Fundación apuesta junto a COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) por fórmulas que consigan que este valor añadido de biodiversidad se traduzca en reconocimiento social hacia el sector agropecuario y en mejoras económicas a través del Contrato Territorial de Explotación, la Custodia del Territorio y el Pago por Servicios Ambientales, entre otras.
En palabras de Odile Rodríguez de la Fuente, directora de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, “mantener la biodiversidad no debe ser un obstáculo sino una oportunidad para ganaderos y agricultores, pero para ello es necesario que el conjunto de la sociedad se considere responsable de la conservación y del uso sostenible de los recursos naturales”. Siguiendo la filosofía de Félix Rodríguez de la Fuente, su hija indicó que la Fundación que lleva el nombre de su padre considera fundamental compatibilizar la producción agraria y la fauna silvestre. “El futuro de la naturaleza está en manos de los productores agrarios”, dijo Rodríguez de la Fuente. También afirmó que no tiene sentido el ecologismo radical y así lo confirmaron posteriormente representantes de grupos ecologistas o conservacionistas presentes que aseguraron que esas posturas son ya agua pasada y apenas si queda algún pequeño grupo con esa característica. En el seminario participaron directivos y técnicos del COAG de varias autonomías, representantes del Gobierno de Aragón, representantes y técnicos de la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC), organizaciones medioambientales (WWF, SEO/BIRDLIFE, Fundación para la conservación de los buitre, Fundación para la conservación del quebrantahuesos), Instituto Pirenaico del Perro de Montaña de los Pirineos, agricultores y ganaderos de Aragón, Murcia, Asturias, etc. Se suscitó un debate te muy enriquecedor del que buena parte se dedicó al tema de los seguros. Desde la UNAC, como ente implicado en la fauna cinegética, se explicó su propuesta para solucionar los siniestros provocados por fauna silvestre (SPEFS), que recientemente presentó al Congreso de los Diputados pidiendo a los presentes su apoyo y divulgación para que pueda llevarse a cabo. (Programa del seminario)
La Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados acordó trasladar a los portavoces de la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca de la Cámara Baja la Propuesta de Siniestros Provocados por Especies de Fauna Silvestre (SPEFS), elaborada por la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC).
El proyecto lanzado por la UNAC propone que las actividades o sectores de la ciudadanía que, en alguna ocasión, pudieran estar afectados por dichos siniestros, pagaran proporcionalmente, en su ámbito correspondiente, un recargo al Consorcio de Compensación de Seguros dentro de su póliza de seguros, de forma que ésta entidad pública se encargara de evaluar y cubrir los daños materiales y personales provocados de forma accidental y fortuita por las especies de fauna silvestre. (Ver propuesta SPEFS)
La Unión Europea implantó un pasaporte para los animales de compañía con el Reglamento (CE) nº 998/2003 para los desplazamientos intracomunitarios de perros, gatos y hurones. Posteriormente, con la DECISIÓN DE LA COMISIÓN de 26 de noviembre de 2003, estableció un modelo de pasaporte que cumple los requisitos de dicho Reglamento. Pero en España algunas Comunidades Autónomas (CCAA) han sustituido de forma totalmente incomprensible la anterior cartilla sanitaria por dicho pasaporte europeo, y la última CCAA en hacerlo ha sido Andalucía.  En estas CCAA se exige y es obligatorio contar con el PASAPORTE para todos los perros residentes, tanto para justificar su estado sanitario como para el desplazamiento entre campos, calles, municipios o provincias. Además, es obligatorio para los cazadores que llevan sus perros al monte, con la particularidad de que los Agentes de la Autoridad controlan sistemáticamente que cumplen con ésta nueva exigencia. La medida tiene mayor incidencia entre los dueños de las rehalas a los que la aplicación de esta absurda medida les supondrá un coste económico considerable.

En concreto, 8 Comunidades Autónomas de las 17 del Reino de España, ya han ampliado innecesariamente el alcance y los efectos del Reglamento (CE) nº 998/2003 con la aplicación de ésta medida y no es de extrañar que en breve se amplíe el número de CCAA afectadas. Mientras tanto, los Españoles deberán acostumbrarse a portar en sus bolsillos un pasaporte, por cada perro de su propiedad, que consta nada más y nada menos que de 44 hojas con un “manejable tamaño” de media cuartilla, cuando este documento solo lo exige la CEE en los casos en los que nos movamos entre países miembros.

Es evidente que esta medida totalmente desproporcionada, tiene un fin último que va más haya del control y requisitos sanitarios del animal y de lo que establece el artículo 2: “El presente Reglamento se aplicará a los desplazamientos, de un Estado miembro a otro o procedentes de terceros países, de animales de compañía de las especies contempladas en la lista que figura en el anexo I.”, y que no es otro que el de cobrar por su expedición un dinero que con la cartilla sanitaria no se hacía, cartilla que hasta ahora había ejercido su cometido a la perfección.

Por lo expuesto, la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) se posiciona en contra de tal medida, y alerta a los ciudadanos poseedores de animales de compañía de lo que está sucediendo, ya que en estos momentos de crisis económica por la que estamos atravesando, no se puede permitir que la propia Administración adopte medidas de este tipo, que suponen un engaño y un enorme desembolso de dinero para los dueños de los perros, a costa del beneficio indirecto de un determinado colectivo profesional que se encarga de la expedición de dichos PASAPORTES.

La UNAC exige a las CCAA que el PASPORTE se utilice únicamente para el fin que fue creado y no para utilizarlo como una herramienta de extorsión económica de los maltrechos bolsillos de los ciudadanos Españoles, por lo que elevará una queja a los responsables Comunitarios para que adopten las medidas oportunas.
Hace ahora 20 años, cuando en España se comenzaba a hablar de planes de gestión cinegética y de caza sostenible, los cazadores alaveses, de la mano de la Diputación Foral de Álava, daban un paso al frente y se convertían en los pioneros de un modelo de ordenación de los recursos naturales que, al final, se ha ido implantando en el resto de las autonomías. Sin duda, la creación de la Asociación de Cotos de Caza de Álava (A.C.C.A.) fue una apuesta fuerte de una Administración que depositaba en manos de los cazadores la responsabilidad de la autogestión de su propio recurso. Fue la solución a la necesidad imperiosa de implantar unas líneas de manejo de los recursos que, sobrepasando las lindes de los cotos de caza, abordaran la planificación territorial en grandes unidades cinegéticas. Y loable fue sin duda la respuesta de los cazadores, conscientes de que la gestión moderna de los recursos naturales requiere una implicación material y económica a la altura de las circunstancias. Casi sin saberlo Álava fue pionera en la instauración de una entidad de custodia del territorio cuya fortaleza y seriedad ha imperado todos estos años y, seguramente, ha sentado las bases conceptuales de la actual Ley de Patrimonio y Biodiversidad a nivel de todo el Estado.
Durante 20 años esta administración cercana, que ha sido A.C.C.A., ha satisfecho las necesidades de unos cazadores ávidos de cambio y ha sabido relacionar, como nadie, la sostenibilidad del aprovechamiento con la buena salud de los ecosistemas. Han sido innumerables los responsables autonómicos y los gestores de cotos que en estos años han pasado por Álava para intentar copiar el modelo. Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, Extremadura…son regiones donde la semilla del modelo alavés ha arraigado con notable éxito, y de ello es consciente la UNAC (Unión de Asociaciones de Caza), lo que sin duda ha consolidado el modelo de caza responsable y sostenible en España.
Pues bien, después de una andadura de tantos años, ahora, la Diputación Foral de Álava, la misma que impulsó la creación de este exitoso modelo de entidades de custodia y conservación a través del fomento del recurso cinegético, parece estar dispuesta a revocar el proyecto y poner la gestión, de nuevo, en manos de personas cuyos intereses parecen estar muy alejados del respeto a una caza tradicional y de conservación. Las noticias que nos llegan desde Álava son muy preocupantes y ponen en serio peligro la continuidad de A.C.C.A. Y desde la UNAC, asistimos atónitos, una vez más, a una reacción política cuyos intereses distan mucho del interés de la conservación de un recurso natural tan valioso como el cinegético. ¿Porqué cambiar un modelo que lleva funcionando a la perfección durante tantos años y que ha conseguido la plena satisfacción de administradores y administrados? ¿Cuáles son los oscuros motivos que dirigen la voluntad de nuestros políticos que anteponen sus propios intereses y los de sus amigos a los del resto de la ciudadanía? Y lo que es peor ¿cómo es posible que ahora, de golpe y plumazo, pretendan volver a los errores del pasado que los cazadores han conseguido superar?
Ciertamente el futuro de la Asociación de Cotos de Caza de Álava está en el aire, pero lo verdaderamente preocupante es la puesta en peligro de un modelo de sostenibilidad y buen hacer que compromete seriamente la continuidad de la caza en Álava y quizá en el resto del Estado, si cunde el ejemplo. Desde la UNAC, esperamos que nuestros políticos entren en razón y no demuestren, una vez más, el desprecio radical por una actividad, como es la cinegética, que, en manos expertas, es una herramienta útil de gestión y conservación de nuestros ecosistemas ibéricos.