La Unión Europea implantó un pasaporte para los animales de compañía con el Reglamento (CE) nº 998/2003 para los desplazamientos intracomunitarios de perros, gatos y hurones. Posteriormente, con la DECISIÓN DE LA COMISIÓN de 26 de noviembre de 2003, estableció un modelo de pasaporte que cumple los requisitos de dicho Reglamento. Pero en España algunas Comunidades Autónomas (CCAA) han sustituido de forma totalmente incomprensible la anterior cartilla sanitaria por dicho pasaporte europeo, y la última CCAA en hacerlo ha sido Andalucía.  En estas CCAA se exige y es obligatorio contar con el PASAPORTE para todos los perros residentes, tanto para justificar su estado sanitario como para el desplazamiento entre campos, calles, municipios o provincias. Además, es obligatorio para los cazadores que llevan sus perros al monte, con la particularidad de que los Agentes de la Autoridad controlan sistemáticamente que cumplen con ésta nueva exigencia. La medida tiene mayor incidencia entre los dueños de las rehalas a los que la aplicación de esta absurda medida les supondrá un coste económico considerable.

En concreto, 8 Comunidades Autónomas de las 17 del Reino de España, ya han ampliado innecesariamente el alcance y los efectos del Reglamento (CE) nº 998/2003 con la aplicación de ésta medida y no es de extrañar que en breve se amplíe el número de CCAA afectadas. Mientras tanto, los Españoles deberán acostumbrarse a portar en sus bolsillos un pasaporte, por cada perro de su propiedad, que consta nada más y nada menos que de 44 hojas con un “manejable tamaño” de media cuartilla, cuando este documento solo lo exige la CEE en los casos en los que nos movamos entre países miembros.

Es evidente que esta medida totalmente desproporcionada, tiene un fin último que va más haya del control y requisitos sanitarios del animal y de lo que establece el artículo 2: “El presente Reglamento se aplicará a los desplazamientos, de un Estado miembro a otro o procedentes de terceros países, de animales de compañía de las especies contempladas en la lista que figura en el anexo I.”, y que no es otro que el de cobrar por su expedición un dinero que con la cartilla sanitaria no se hacía, cartilla que hasta ahora había ejercido su cometido a la perfección.

Por lo expuesto, la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) se posiciona en contra de tal medida, y alerta a los ciudadanos poseedores de animales de compañía de lo que está sucediendo, ya que en estos momentos de crisis económica por la que estamos atravesando, no se puede permitir que la propia Administración adopte medidas de este tipo, que suponen un engaño y un enorme desembolso de dinero para los dueños de los perros, a costa del beneficio indirecto de un determinado colectivo profesional que se encarga de la expedición de dichos PASAPORTES.

La UNAC exige a las CCAA que el PASPORTE se utilice únicamente para el fin que fue creado y no para utilizarlo como una herramienta de extorsión económica de los maltrechos bolsillos de los ciudadanos Españoles, por lo que elevará una queja a los responsables Comunitarios para que adopten las medidas oportunas.
Hace ahora 20 años, cuando en España se comenzaba a hablar de planes de gestión cinegética y de caza sostenible, los cazadores alaveses, de la mano de la Diputación Foral de Álava, daban un paso al frente y se convertían en los pioneros de un modelo de ordenación de los recursos naturales que, al final, se ha ido implantando en el resto de las autonomías. Sin duda, la creación de la Asociación de Cotos de Caza de Álava (A.C.C.A.) fue una apuesta fuerte de una Administración que depositaba en manos de los cazadores la responsabilidad de la autogestión de su propio recurso. Fue la solución a la necesidad imperiosa de implantar unas líneas de manejo de los recursos que, sobrepasando las lindes de los cotos de caza, abordaran la planificación territorial en grandes unidades cinegéticas. Y loable fue sin duda la respuesta de los cazadores, conscientes de que la gestión moderna de los recursos naturales requiere una implicación material y económica a la altura de las circunstancias. Casi sin saberlo Álava fue pionera en la instauración de una entidad de custodia del territorio cuya fortaleza y seriedad ha imperado todos estos años y, seguramente, ha sentado las bases conceptuales de la actual Ley de Patrimonio y Biodiversidad a nivel de todo el Estado.
Durante 20 años esta administración cercana, que ha sido A.C.C.A., ha satisfecho las necesidades de unos cazadores ávidos de cambio y ha sabido relacionar, como nadie, la sostenibilidad del aprovechamiento con la buena salud de los ecosistemas. Han sido innumerables los responsables autonómicos y los gestores de cotos que en estos años han pasado por Álava para intentar copiar el modelo. Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, Extremadura…son regiones donde la semilla del modelo alavés ha arraigado con notable éxito, y de ello es consciente la UNAC (Unión de Asociaciones de Caza), lo que sin duda ha consolidado el modelo de caza responsable y sostenible en España.
Pues bien, después de una andadura de tantos años, ahora, la Diputación Foral de Álava, la misma que impulsó la creación de este exitoso modelo de entidades de custodia y conservación a través del fomento del recurso cinegético, parece estar dispuesta a revocar el proyecto y poner la gestión, de nuevo, en manos de personas cuyos intereses parecen estar muy alejados del respeto a una caza tradicional y de conservación. Las noticias que nos llegan desde Álava son muy preocupantes y ponen en serio peligro la continuidad de A.C.C.A. Y desde la UNAC, asistimos atónitos, una vez más, a una reacción política cuyos intereses distan mucho del interés de la conservación de un recurso natural tan valioso como el cinegético. ¿Porqué cambiar un modelo que lleva funcionando a la perfección durante tantos años y que ha conseguido la plena satisfacción de administradores y administrados? ¿Cuáles son los oscuros motivos que dirigen la voluntad de nuestros políticos que anteponen sus propios intereses y los de sus amigos a los del resto de la ciudadanía? Y lo que es peor ¿cómo es posible que ahora, de golpe y plumazo, pretendan volver a los errores del pasado que los cazadores han conseguido superar?
Ciertamente el futuro de la Asociación de Cotos de Caza de Álava está en el aire, pero lo verdaderamente preocupante es la puesta en peligro de un modelo de sostenibilidad y buen hacer que compromete seriamente la continuidad de la caza en Álava y quizá en el resto del Estado, si cunde el ejemplo. Desde la UNAC, esperamos que nuestros políticos entren en razón y no demuestren, una vez más, el desprecio radical por una actividad, como es la cinegética, que, en manos expertas, es una herramienta útil de gestión y conservación de nuestros ecosistemas ibéricos.
La Unión Nacional de Asociaciones de Caza – UNAC, celebró su Asamblea anual los pasados días 13 y 14 de marzo en la localidad Madrileña de Getafe, en la que se eligió una nueva Junta Directiva que gobernará los destinos de la Entidad durante los próximos años. Al frente de la misma fue nombrado como Presidente D. Teófilo Ruiz de Viñaspre Cortes, que además, ya lo es de la Asociación de Cotos de Caza de Alava – ACCA.
Entre los puntos que se trataron en el Asamblea se encuentran la integración de una nueva entidad en UNAC, y en concreto la de la Asociación UNION ANDALUZA DE CAZA (AUNAC), así como el acuerdo de establecer en 2010 un Convenio de colaboración con la Asociación Española de Cetrería y Conservación de Aves Rapaces – AECCA que se sume a los ya firmados en 2009 con el Club de Cazadores de Becada con Perro y con el Consejo Nacional del Guarderío.
Por otra parte se acordó apoyar la oferta de seguros que, gracias al Convenio de Colaboración existente con UNAC, ofrece el GRUPO MAYO a través de su producto SEGURUNAC y al que podrán acceder tanto las Sociedades de Cazadores integradas dentro de la Entidades que forman la UNAC, como cualquier cazador que quiera contratar un Seguro de Responsabilidad Civil, aunque no tenga vinculación con UNAC. El producto SEGURUNAC es una alternativa muy económica para los cazadores, que pueden obtener de una manera muy sencilla y rápida a través de la aplicación informática que el GRUPO MAYO ha desarrollado, y cuyos enlaces se pueden encontrar en la web de www.unacaza.es.

Los cazadores de la UNAC aprobaron como punto más importante impulsar la PROPUESTA SPEFS – SINIESTROS PROVOCADOS POR ESPECIES DE FAUNA SILVESTRE que pretende dar una solución a una problemática que si bien afecta de forma muy directa a los cotos, no es menos cierto, que día a día también se extiende a otros colectivos que nada tienen que ver con la caza. La Propuesta SPEFS es un punto de partida para tratar de buscar una solución que hasta la fecha no se ha podido dar de forma satisfactoria para todos los colectivos implicados en esta problemática, como ya sucedió con el Informe LUC (Licencia Única de Caza) propuesto por la UNAC y del que veremos los primeros resultados durante el presente 2010 con la integración del sistema de expedición de licencias de seis Comunidades Autónomas.
La Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) envió el pasado día 17 de marzo del 2010 al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, la Propuesta de Siniestros Provocados por Especies de Fauna Silvestre (SPEFS).

La Propuesta SPEFS se fundamenta en que la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad considera a las especies de fauna silvestre (desde ballenas hasta gorriones) como patrimonio natural de todos los españoles dentro del territorio español, y estas especies de forma ocasional y accidental pueden producir, en alguna ocasión, algún tipo de siniestro: una ballena a una embarcación de recreo, o una gaviota a un motor de un avión o una bandada de gorriones a un campo de arroz.

La Propuesta SPEFS se basa en que las especies de fauna silvestre son un patrimonio natural del Estado, y el Estado somos todos, con lo cual todos somos responsables de los actos en que puedan estar implicadas y, queramos o no, algún día cualquier persona se puede ver involucrada en algún siniestro provocado por alguna especie de fauna silvestre; por ello se propone que las actividades o sectores de la ciudadanía que en alguna ocasión pudieran estar afectados por dichos siniestros pagarían proporcionalmente, en su ámbito correspondiente, un recargo al Consorcio de Compensación de Seguros dentro de su póliza de seguros, de forma que ésta entidad pública se encargara de evaluar y cubrir los daños materiales y personales provocados de forma accidental y fortuita por dichas especies de fauna silvestre.

La propuesta es una propuesta global que engloba muchos más ámbitos al margen de la caza, por lo que ésta sería la primera vez que los cazadores presentan una iniciativa dirigida hacia todos los ciudadanos. Los cazadores de la UNAC manifiestan, con la Propuesta SPEFS, su convencimiento de que el colectivo puede cambiar la imagen que de la caza y los cazadores transmiten algunas corrientes ideológicas y medios de comunicación a los ciudadanos, y al mismo tiempo, pueden dar soluciones a los problemas que afectan tanto al colectivo como a todos los ciudadanos en general.

La UNAC también remitirá la Propuesta SPEFS a las CCAA, así como a los Grupos Parlamentarios del Congreso y el Senado y a cuantas Instituciones, Entidades y Agentes Sociales considere que puedan estar interesados o afectados por este tipo de problemas, y la hará pública en su página Web (www.unacaza.es), con fin de que se respalde, se apoye o se impulse.

VER DOCUMENTO CON LA PROPUESTA
La Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) ha solicitado por escrito a la Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Dña. Elena Espinosa Mangana que derogue la ORDEN APA/2442/2006, de 27 de julio, por la que se establecían medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar, junto con sus modificaciones, ORDEN APA/2556/2006, de 3 de agosto y ORDEN ARM/3301/2008, de 14 de noviembre.
La petición que han formulado los cazadores de la UNAC se fundamenta: en la falta de motivos por los cuales se deban de mantener las medidas de protección que se impusieron en el año 2006 en España, en los acontecimientos hechos públicos recientemente en referencia a la Gripe, y en los eventos desencadenados por el Consejo de Europa y la Organización Mundial de la Salud (OMS) con la Gripe A, que están poniendo en duda el alcance de las medidas adoptadas en su día y los oscuros intereses económicos que pudieron justificar el grado de alarma alcanzado, por lo que para la UNAC, lo sucedido con la Gripe A, puede ser un reflejo de lo que probablemente también ha podido pasar con la Gripe Aviar (influenza aviar).
Los cazadores han sido uno de los colectivos más afectados por las medidas que precautoriamente se tomaron en su día, a pesar de lo cual, nunca recibieron compensaciones económicas para paliar las pérdidas económicas que sufrieron. Por otra parte, aunque el 18 de noviembre de 2008 el Ministerio permitió la utilización de cimbeles para la caza de aves bajo una serie de controles, en la práctica, dicha medida no ha tenido repercusión alguna debido a la dejadez de las CCAA en el desarrollo de la misma, lo que de nuevo supuso un perjuicio para los cazadores.
La UNAC espera que cuanto antes se vuelva a la normalidad, en lo que se refiere al uso de reclamos vivos para la caza y en la concentración de aves, y que tanto los responsables del Ministerio como de las CCAA reconozcan públicamente los errores que les hicieron cometer, derogando las normas especificas de protección en relación a la gripe aviar.